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Alergias23 de agosto de 2026· 8 min de lectura

Antihistamínicos: cuál elegir, cómo actúan y efectos secundarios

Tipos de antihistamínicos, diferencias entre generaciones, efectos secundarios y consejos para elegir el adecuado con tu farmacéutico.

Por Julio Pedro Bedmar RamírezFarmacéutico · Col. 1513 · NICA 19213
Actualizado: 23 de agosto de 2026
Antihistamínicos: cuál elegir, cómo actúan y efectos secundarios
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Los antihistamínicos son los medicamentos más utilizados contra la alergia estacional y también para urticarias y picaduras. Pero no todos son iguales: hay generaciones distintas, vías de administración diferentes y matices que cambian según quién los toma. Si estás pensando «me tomo un antihistamínico y ya está», esta guía te ayudará a hacerlo bien.

Qué es un antihistamínico y cómo actúa

La histamina es una sustancia que nuestro propio organismo libera ante un alergeno (polen, ácaros, alimentos, pelo de animales). Es la responsable directa de los síntomas de la alergia: estornudos, picor, goteo nasal, lagrimeo, ronchas y enrojecimiento. Los antihistamínicos bloquean su efecto en los receptores H1, de modo que la reacción alérgica se reduce o desaparece.

Importante: los antihistamínicos calman los síntomas pero no curan la alergia ni la previenen a largo plazo. Son la herramienta de alivio más útil de la temporada, y en casos graves el alergólogo combina o sustituye el tratamiento con otras opciones.

Primera vs. segunda generación: la diferencia clave

Los antihistamínicos de primera generación (los «clásicos», tipo difenhidramina o dexclorfeniramina) son eficaces pero atraviesan la barrera del cerebro: producen somnolencia, mareo y afectan a la concentración. Siguen teniendo su sitio en casos concretos (mareo del viajero, picores intensos nocturnos), pero nunca deben tomarse si vas a conducir, manejar maquinaria o estudiar. Los antihistamínicos de segunda generación (loratadina, cetirizina, ebastina, rupatadina, bilastina…) se diseñaron para no entrar en el cerebro: producen somnolencia en mucha menor medida, duran 24 horas con una sola toma y son los de primera elección en la práctica diaria. Dentro de esta generación hay diferencias:
  • Loratadina: uno de los más suaves y mejor tolerados, muy usado en niños (suspensión).
  • Cetirizina: muy eficaz pero con algo más de tendencia a la somnolencia que la loratadina en personas sensibles.
  • Ebastina: eficaz a dosis bajas y de acción prolongada.
  • Bilastina: la opción con menor efecto sedante y sin interacción relevante con el alcohol, muy indicada para conductores; requiere receta médica en España.
  • Rupatadina: útil también en síntomas nasales intensos; requiere receta.
  • Algunos se dispensan sin receta y otros requieren prescripción: pregúntanos en la farmacia y te diremos qué necesitas según tu edad, tu situación y el resto de medicación que tomes.

    Cómo se toman y cuándo empezar

  • Toma diaria, a la misma hora. En temporada de polen, el antihistamínico funciona mejor tomado a diario desde antes de que empiecen los síntomas, no «cuando me acuerdo».
  • Los de segunda generación no tienen por qué tomarse en ayunas, pero lee el prospecto: la bilastina, por ejemplo, se absorbe mal con zumo de pomelo, y su eficacia se reduce si se toma con alimentos (conviene separarla de las comidas principales en personas sensibles).
  • En niños, los hay en suspensión con dosis por peso y edad; nunca improvises con la mitad de una pastilla de adulto.
  • Efectos secundarios y precauciones

  • Somnolencia: el más conocido. Aunque los de segunda generación la reducen mucho, algunas personas (sobre todo con cetirizina) la notan. Si es tu caso, prueba otra molécula de la misma familia o toma el antihistamínico por la noche.
  • Sequedad de boca y mucosa nasal: frecuente, transitoria y manejable con agua.
  • Cefalea y cansancio: aparecen en un pequeño porcentaje.
  • Interacciones: algunos antihistamínicos interactúan con medicamentos para el hígado, con otros sedantes y con el alcohol. Informa siempre de tu medicación crónica.
  • Embarazo y lactancia: solo bajo indicación médica (loratadina y cetirizina son las más estudiadas).
  • Niños pequeños y mayores: ajustar siempre la dosis por edad; consulta antes de automedicar.
  • Señales de alarma: si tras el antihistamínico aparecen dificultad para respirar, hinchazón de cara, labios o lengua, o urticaria generalizada, deja el medicamento y acude a urgencias. Y recuerda: si la alergia se acompaña de tos, ahogo o sibilancias, puede estar implicado el asma: consulta al médico, no te limites a tapar los síntomas.

    Antihistamínicos en niños y personas mayores

    En los niños, la primera línea suele ser la suspensión pediátrica de loratadina o cetirizina, con dosis por peso y edad pautadas por el pediatra; los jarabes con antihistamínico de primera generación se reservan para casos concretos por su efecto sedante. En personas mayores, atención a las interacciones: muchos mayores toman varios fármacos, y algunos antihistamínicos pueden potenciar la sedación de otros medicamentos (hipnóticos, ansiolíticos, antidepresivos) o empeorar problemas de próstata y glaucoma. Por eso la regla es universal: consulta antes de automedicar en niños pequeños y en mayores polimedicados.

    ¿Colirio o spray nasal? La combinación según el síntoma

    Cuando la alergia ataca sobre todo a los ojos, el antihistamínico oral se puede combinar con un colirio antihistamínico de venta libre: alivio local en minutos sin afectar al resto del cuerpo. Cuando el síntoma dominante es la congestión o el goteo nasal, el complemento natural son los lavados nasales con agua de mar y, si el médico lo pauta, un corticoide nasal. La combinación típica de la temporada (antihistamínico oral a diario + lavado nasal matutino + colirio si hay molestias oculares) cubre la mayoría de los casos. En la farmacia te ayudamos a montarla.

    En la farmacia te ayudamos a elegir

    Elegir antihistamínico es elegir entre la respuesta correcta para cada persona: la edad, si conduces, si tienes el estómago sensible, si tomas otros medicamentos. En Farmacia Paseo 51 (también online, en nuestra categoría de alergias) te orientamos entre las opciones sin receta y te decimos cuándo necesitas receta médica, porque la elección correcta marca la diferencia entre una primavera insoportable y una temporada con síntomas mínimos.

    FAQ: preguntas frecuentes sobre antihistamínicos

    ¿Qué antihistamínico no da sueño?

    Los de segunda generación, especialmente loratadina y bilastina, son los que menos somnolencia producen. Si eres especialmente sensible a la somnolencia, la bilastina (con receta) es la opción de referencia para conductores.

    ¿Puedo tomar alcohol con antihistamínicos?

    Con los de segunda generación el riesgo es menor, pero el alcohol puede potenciar la somnolencia residual. Con los de primera generación, la combinación está claramente desaconsejada.

    ¿Los antihistamínicos adelgazan o engordan?

    No tienen un efecto significativo sobre el peso. La sensación de mejoría del apetito al desaparecer los síntomas puede confundirse con un efecto del medicamento.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué antihistamínico no da sueño?

    Los de segunda generación, especialmente loratadina y bilastina, son los que menos somnolencia producen. La bilastina (con receta) es la opción de referencia para conductores.

    ¿Puedo tomar alcohol con antihistamínicos?

    Con los de segunda generación el riesgo es menor, pero el alcohol puede potenciar la somnolencia residual. Con los de primera generación la combinación está claramente desaconsejada.

    Fuentes

    ⚠️ Información importante

    Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional sanitario. Consulte siempre a su farmacéutico o médico antes de tomar o modificar cualquier medicamento, especialmente si está embarazada, da el pecho, es menor de edad o toma otros fármacos. Los medicamentos deben utilizarse según la ficha técnica aprobada por la AEMPS.

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